Las plagas más comunes de tu jardín

Las plagas más comunes de tu jardín suelen hacerse especialmente visibles durante los meses de verano, que van de julio a septiembre, sobre todo. Ahora bien, ¿sabes cuáles vienen a ser las más problemáticas? Pues aquí las vas a conocer.

Cuáles son las plagas más comunes de tu jardín

Aunque hay diversas especies con tendencia a anidar en esta parte de tu hogar, los más habituales son los insectos, muy proclives a buscar su zona de confort en huertos, jardines y terrazas, siendo un notable peligro si la colonia creada se amplía en exceso.

Y es que, durante septiembre, por ejemplo, y también en el resto del verano, el calor suele ser un elemento clave para atraer plagas al exterior que, en este caso, harán que nuestras plantas no luzcan sanas y bellas como se merecen y como deben.

El pulgón

Es una de las plagas más comunes de tu jardín, en especial, durante la temporada de verano. Aparece en los reversos de las hojas de las plantas, en especial, si hay flores o árboles con sombra, entre otras.

Este insecto se alimenta de la savia, y provoca que la hoja pierda verdor y vigor. Atrofia las citadas hojas e impide que crezcan, hasta que termina por consumir la vida de la planta.

Si aparece el pulgón, hemos de detectarlo lo antes posible y actuar, porque se expande a gran velocidad y, cuando actuemos, podría ser tarde para las plantas.

Orugas y gusanos

Suelen comenzar a aparecer durante la primavera, y empiezan a expandirse a lo largo del verano hasta el otoño, que es cuando los huevos eclosionan, dando lugar a los gusanos que se pueden observar en las plantas.

Es habitual que las plagas de gusanos aparezcan, por eso es conveniente adelantarse. Si esperamos a verlos, por ejemplo, en septiembre, la actuación será más compleja.

En estos casos es cuando el control de plagas es necesario. estos gusanos se alimentan de tallos de plantas, así como de sus hojas. Por eso hay que actuar antes, tanto en origen como protegiendo a la vegetación.

Cochinilla

Es muy conocida, muy común, y muy habitual que se vea en cualquier huerto o jardín. La parte positiva es que no es demasiado agresiva, desde luego, no tanto como el pulgón, por ejemplo, pero ello no significa que no debamos estar atentos para actuar cuanto antes.

Cuando aparece, y suele hacerlo una vez llega el calor y el clima se reseca, puede proliferar por doquier. Este insecto se alimenta de la salvia de las plantas, lo que les quita vitalidad y les impide generar nuevos brotes, de ahí que haya que actuar antes de que llegue y, si se observa, eliminarla sin perder tiempo.

Mosca blanca

Es una plaga habitual en huertos y jardines. Prolifera durante la primavera y se expande en verano, por lo que se controla a malas penas si crece mucho. Tiene ciclos de vida de 10 a 30 días y las moscas se reproducen varias veces durante dichos ciclos. Además, dejan las plantas atrofiadas, las hojas amarillean mientras se vuelven secas y arrugadas.

Araña roja

Es un ácaro minúsculo que se fija en la zona inferior de las hojas de las plantas. Si vemos manchas amarillas o polvillo, podría deberse a esta plaga. Por tanto, hay que tener cuidado, pues se alimenta de salvia y causa caída notable de hojas.

Te en cuenta estas, que son las plagas más comunes de tu jardín. En cuanto detectes los primeros síntomas, no tardes en contactarnos para que nos pongamos manos a la obra.

El control de plagas con las termitas aladas

El control de plagas con las termitas aladas cobra especial importancia, ya que estos insectos son muy molestos y tienden a aparecer cuando menos se los espera. Por eso conviene trabajar con previsión, para evitar que alcancen niveles elevados, tanto que incluso tengamos que abandonar el hogar o el sitio hasta que se resuelva el problema. 

Cómo hacer el control de plagas con las termitas aladas

Las épocas de calor, sobre todo cuando llega la primavera, pero también durante el verano, y especialmente en temporadas de humedad, es cuando más hay que temer a ciertas plagas. En el caso de las termitas, se produce el fenómeno llamado enjambrazón, es decir, el desplazamiento y reproducción de estos insectos, por lo que llega el momento en el que les crecen las alas. 

Estas termitas aparecen con la subida de la temperatura del aire. Emergen de sus nidos y se embarcan en los conocidos como vuelos nupciales. O sea, nidos que se suelen encontrar en maderas de diversos orígenes. 

El problema

La falta de alimentos en el nido hace que las termitas adultas desarrollen alas y escapen. Entonces, podrán reproducirse, tratando de crear nuevas colonias, lo que podría provocar un problema serio en tu vivienda o local. 

Cómo eliminar termitas aladas 

Recordemos que las termitas se sienten atraídas por la madera húmeda y dañada. Así pues, si tenemos en casa este tipo de material, conviene inspeccionarlo bien y, en la medida de lo posible, deshacerse de él. 

Para evitar problemas, es interesante buscar bien en zonas subterráneas, y también en exteriores. Ellas buscan maderas dañadas, y luego las infestan. Así que, si tenemos algo así en nuestro hogar o en las inmediaciones, hay que ir con cuidado, manteniendo los espacios bien limpios y mantenidos, en especial, en áticos, accesos, sótanos, etc. 

En el mismo instante en el que veamos una termita voladora, ya sea en casa o en zonas cercanas, es conveniente tomar medidas para evitar la infestación del hogar, de la nave, del local comercial, etc. 

Además, es mejor evitar la búsqueda de soluciones milagrosas en internet, pues no siempre logran el esperado milagro. De hecho, lo común será que no se encuentre, por lo que, al final, en lugar de trampas caseras y productos baratos, hay que acudir a un servicio profesional de extinción y control de plagas.

El control de la termita alada

¿Cómo proceder a un control adecuado con estos insectos? Lo primero será localizar el nido. Una vez sabemos su ubicación, habrá que taladrar para acceder.

En cuanto tenemos acceso al nido, aplicamos productos químicos que deben ser tratados por profesionales, pues pueden ser tóxicos.

Dicho esto, recuerde, es clave que estos productos sean utilizados por expertos capacitados que llevan años usándolos para evitar que sean problemáticos para las personas del hogar.

Recordemos que contienen ácido bórico para poner cebos o hasta gusanos que ayudan a controlar las plagas. Es decir, están lejos de ser remedios caseros de dudoso funcionamiento y éxito en este campo. Así que, para que no causen daño a su propiedad, contacte con un servicio adecuado. 

El control de plagas con las termitas aladas es posible si sabe cómo y con quién. Por tanto, recuerde contactar con nuestro servicio experto para que le aconsejemos y nos pongamos manos a la obra cuanto antes evitando que el problema vaya a mayores.

5 consejos para el control de plagas en primavera

El control de plagas en primavera es indispensable. Con esta segunda estación del año empieza a llegar el buen clima, los días de sol y el calor. ¿Qué significa? Que también aumentan los riesgos de aparición de problemas en forma de insectos, roedores o alimañas, que encuentran el entorno adecuado para reproducirse, a veces, de forma incontrolada. 

Ahora que llega el buen tiempo, no permitamos que las alimañas y los insectos nos amarguen la vida. Es el momento de disfrutar de la climatología, y de recibir todos los beneficios que de ello se desprenden. Y, a ser posible, hacerlo sin que lo pasemos mal porque nuestra vida o negocio se vean perjudicados por las plagas. 

Las plagas más comunes en primavera

En realidad, no hay grandes cambios en el tipo de plagas que podemos encontrar en primavera. Son las habituales que tienden a magnificarse en verano. No obstante, estamos en una época, igual que el otoño, ideal para actuar antes de que la cosa se complique y vaya a peor. 

Sea como fuere, durante esta época en la que comienza el buen tiempo tenemos que temer a ciertos insectos que empiezan a escapar de su letargo y aprovechan los días de calor para reproducirse de forma notable, como ocurre con las hormigas, las abejas, las moscas, los avispones, los mosquitos, las garrapatas y las avispas

Consejos para el control de plagas en primavera

¿Qué podemos hacer para evitar las plagas, prevenir o, si fuera necesario, acabar con ellas? Veamos qué mirar con especial cuidado y cómo actuar de forma firme y rápida para minimizar problemas.

Comprueba los tejados para el control de plagas

Los tejados son zonas peliagudas en las que pueden anidar plagas de abejas, avispas y avispones, y también termitas. Así pues, cada primavera conviene hacer una revisión profunda, en especial de las tejas y salientes. 

Analiza los orificios de ventilación

Por aquí es por donde se proporciona un orificio de entrada fantástico para que las plagas accedan. Es decir, termitas y otros insectos, incluso roedores y alimañas, encuentran un punto de paso que nos hace vulnerables. 

¿Cómo podemos arreglar esta problemática? La mejor opción suele ser el uso de mallas de ventilación, en especial en los ladrillos huecos. Ahora bien, hay que estudiar de forma particular cada situación.

Observa el ático

El ático de un edificio es un punto magnífico para que las plagas se establezcan, construyan nidos y monten sus colonias. Es muy común que aparezcan en las partes elevadas de la construcción, ya que allí están más protegidas de ojos no adecuados. 

Si hay vigas de madera en zonas elevadas, mira bien que no estén infestadas de termitas. Y lo mismo sucede con los elementos que se almacenan en cajas de cartón, pues ahí ciertas plagas encuentran fuentes de alimentación adecuadas a sus necesidades. 

Estudia las ventanas del edificio para el control de plagas

También las ventanas son vías de acceso para diversas plagas. Podemos pensar en las voladoras, como avispas o moscas, pero no son las únicas. Hormigas o termitas pueden escalar por las paredes y acceder a toda construcción. 

Analiza los espacios cercanos

Por ejemplo, si el edificio está cerca de jardines, zonas de huerta, etc. Ahí pueden aparecer plagas que después se trasladen hasta casas, centros comerciales, oficinas, naves industriales y todo tipo de áreas en las que transitan personas. 

Hay muchos más espacios a analizar. Pero estos consejos para el control de plagas en primavera son básicos, ya que debemos asegurar que no se crea ninguna colonia que, a medida que avanza el buen clima, se transforme en un problema grave. Si necesita ayuda para afrontar este problema, no dude en contactar con nuestro equipo.

Control de plagas en invierno: las plagas más comunes

¿Qué hace el control de plagas en invierno? Hay situaciones comunes pese a que esta sea una actuación que se suele asociar a la primavera y al verano, cuando el buen clima ayuda a la proliferación de insectos que pueden provocar problemas en edificios, jardines, plantaciones, etc. Y es que, durante todo el año, hemos de estar expectantes. 

El control de plagas en invierno

Dicho esto, vamos ya sin más dilación a conocer cuáles son las plagas más comunes en invierno y con cuáles tendremos que tener especial cuidado. Y es que, aunque haya menos en esta época del año, no significa que no aparezcan, y que no sean peligrosas. Y, sobre todo, es un buen momento para prevenir y evitar problemas que pudieran aparecer en el futuro. 

Así pues, vamos a conocer cuáles son las plagas más comunes durante el invierno y contra las que hay que luchar con energía para que no causen problemas. Tome nota de ellas:

 

 

Chinches

Siempre son preocupantes. De hecho, suelen aparecer en cualquier momento del año, no importa el clima, y provocan molestias y picaduras, dejando irritaciones cutáneas y ronchas en la piel. 

Estos insectos aparecen mayoritariamente en las camas y dormitorios, por lo que no es fácil acabar con ellos. En cualquier caso, tampoco es sencillo detectar su presencia, ya que sus picaduras se parecen mucho a las de los mosquitos, así que es posible que creamos que se producen por estos otros insectos, aunque su presencia en invierno es mínima o inexistente. 

 

 

Roedores

Los roedores nunca descansan y se reproducen a gran velocidad. Si bien es cierto que durante el invierno están menos activos, no hay que olvidar que, por el frío, buscan zonas cálidas en las que protegerse, y ese puede ser un edificio, una casa, un apartamento o cualquier rincón útil para, si sale bien, convertirse en una plaga peligrosa. 

Los más comunes, como suele ser habitual, son las ratas y los ratones. Por eso conviene actuar en invierno, antes de que, con el buen tiempo, se conviertan en una plaga excesiva que exija mayores medidas y más drásticas.

 

 

Arañas 

Aparecen todo el año. También en invierno, pues es en esta época en la que de forma más común suelen encontrarse en el interior de los inmuebles. Eso sí, no es común que sean peligrosas de forma potencial, pero se pueden desarrollar a gran velocidad, por eso conviene que estén a raya. 

En cualquier caso, pese a que los arácnidos que se observan en los hogares sean relativamente inofensivos, es mejor no arriesgarse a la picadura de una araña

 

 

Termitas

Aparecen en cualquier momento del año, por lo que no dejan de ser un problema nunca. Estos insectos comen madera siempre, pudiendo provocar problemas estructurales en muebles, sillas, sofás, vigas, puertas, etc. Y, si bien en invierno su actividad se ralentiza, al usar equipos de calefacción durante las temporadas frías, ellas encuentran el clima perfecto para no detener su acción. 

Es una plaga que cuesta trabajo eliminar. Por eso se necesita contar con un servicio experimentado y profesional en el control de termitas. Se esconden dentro de la madera y cuesta llegar hasta ellas. 

Aunque con el frío muchas criaturas e insectos estén menos activos, el control de plagas en invierno es igualmente necesario, como todo el año. La previsión siempre es la mejor solución. Así que, si necesita un servicio experto y experimentado, no dude en contactarnos.

¿Qué es el control de plagas biológico?

Conozcamos el control de plagas biológico, mucho menos célebre que los tratamientos de choque que se suelen aplicar. Este es más natural y eficaz, pero requiere de una notable planificación previa para que sea realmente útil en su implantación. Lo vemos. 

El control de plagas biológico

Este proceso consiste en la producción en masa de enemigos naturales de la plaga para proceder a una posterior suelta en el lugar en el que se ha producido el problema. 

En general, se suelen producir depredadores y parasitoides naturales de los insectos o seres que compongan la plaga. Así pues, para acabar con los bichos o las alimañas que están provocando el problema, se debe actuar de forma respetuosa con el medio ambiente, pero también con elementos que se puedan aplicar de manera fiable, que sean rentables y que, por supuesto, sean seguros en el despliegue, no sea que la solución pudiera provocar más problemas. 

Tipos de control de plagas

Encontramos, a nivel biológico, diversos tipos de control de plagas que, bien usados, serán muy útiles para acabar con cualquier problema que surja. Los conocemos.

Control biológico aumentativo 

Una acción muy común recibe el nombre de control biológico aumentativo. En este caso, el trabajo consiste en la liberación suplementaria de insectos considerados enemigos naturales de aquellos que produjeron la plaga. 

Los insectos que son enemigos naturales de la plaga, además, son estériles, o bien llamados también TIE. Así pues, se logra que no se reproduzcan, pues de lo contrario podríamos estar solucionando el problema de una plaga para crear otro con otro tipo de seres. 

En cualquier caso, estas nuevas plagas cuentan con programas en los que se sueltan machos estériles en etapa adulta, así se evita que sean atacados por otros depredadores si están en etapa inmadura, de manera que se pueda asegurar una eficiencia del 100%. 

Radiación ionizante

También contamos con un método que incluye el uso de radiación ionizante, en este caso usando rayos X y rayos gamma. Esta técnica reduce el coste de los sistemas de producción de los agentes de control biológico que acabamos de mencionar en el TIE.  

Con la radiación ionizante se aligeran las restricciones que se aplican a las técnicas de control biológico aumentativo. Y es que gracias a ello se reducen los costes de la producción de agentes de control biológico. También se evita que aparezcan insectos adultos causantes de plagas a partir de los huéspedes que se usan para la crianza masiva de parasitoides, que son los parásitos que matan a los insectos huéspedes. Y, por supuesto, se asegura la esterilización plena de organismos concomitantes que causan las plagas durante la expedición. Así pues, esta radiación ofrece buenos resultados para evitar riesgos y eliminar plagas fértiles de presas, o de huéspedes, o también de plagas polizones. 

Además, todo esto se puede realizar aplicando la tecnología, que se ha creado en diversas modalidades para su adopción en este sentido como base para optimizar las prácticas que ya se han mencionado para el respaldo de intensificación de la producción y la preservación de recursos naturales. 

Si quiere saber más sobre el control de plagas biológico, recuerde que puedes contactar con nuestro servicio de atención al cliente para que busquemos las mejores soluciones para su caso concreto. Dispondrá de las mejores opciones para que el problema desaparezca cuanto antes y para siempre.